
Para mi el día 21 de Agosto siempre ha sido muy especial. No sólo porque es mi cumpleaños sino también porque es el cumpleaños de mi papá y el aniversario de bodas de mis padres. Si, parece una casualidad pero no lo es. Las cosas suceden como tienen que suceder. Y es que mis padres se casaron el día que mi padre hacía los años y un año después justo, llegué yo.
Mientras mi madre hacía paella, rompió aguas y en esos tiempos que no existía ningún tipo de comunicación vía móvil, mi padre estaba trabajando en pleno campo, a kilómetros de ella. En concreto, cogiendo melones que habían sembrado ese año. Y para melón el que estaba apunto de nacer...
